Publicado: | Actualizado:

Por: Selva Orejón, profesora de EAE Business School  
  
Una de las consecuencias de la crisis del coronavirus es la improvisación y adaptación de los ecosistemas informáticos de las empresas y de sus sistemas de gestión al teletrabajo.   
  
La necesidad de cerrar los centros físicos de trabajo, como oficinas o coworkings, ha precipitado esta modalidad productiva, con todos los riesgos que esto supone en cuanto a seguridad informática.  
  
Riesgo de sufrir un acceso ilícito a nuestros sistemas informáticos  
  
La ciberseguridad es una tarea pendiente en muchas empresas, especialmente en el caso de Pymes y autónomos. Los hackers o ciberdelincuentes saben que la coyuntura económica y sanitaria es una puerta abierta a numerosos dispositivos y sistemas informáticos que contienen importantes cantidades de información y que en estos momentos no están custodiando de forma apropiada.   
  
Es más, en estos momentos la información de las empresas está siendo tratada por trabajadores que utilizan sus propios dispositivos y redes de conexión a internet.  
  
La debilidad en cuanto a seguridad de estos sistemas con la llamada a la acción perfecta para los ciberdelincuentes.  
  
Riesgo de sufrir Phishing

El Phishing a través de correos electrónicos o SMS ha aumentado en el último mes considerablemente. La apertura de enlaces maliciosos enviados desde cuentas fraudulentas pueden desencadenar numerosos ataques y robos de información.  
  
Mensajes que llegan, supuestamente, desde Correos, la DGT, desde el Ministerio de Trabajo, con enlaces o solicitudes de información o pagos son solo algunos ejemplos de los casos más recientes de ciberataques a través de este método.  
  
Riesgo de sufrir robo o secuestro de información  
  
Por un lado, podemos sufrir Ransomware, es decir, un acceso ilícito a datos o archivos para ser posteriormente cifrados y secuestrados. Lo más habitual es pedir un rescate a cambio de su liberación.  
  
Por otro lado, pueden llegar a confundirnos a través de, por ejemplo, un email “interno” de la organización solicitando datos, claves de acceso, o facilitando una URL que JAMÁS debemos abrir. Debemos dudar de la veracidad de estos mensajes y contactar con el “emisor”.   
  
Algunas consecuencias de sufrir un ciberataque:

  • Robo y/o filtración de contraseñas, documentación, datos personales o corporativos, imágenes y vídeos privados. 

  • Acceso ilícito a redes sociales, cuentas de email, o cuentas bancarias.

  • Suplantación de identidad.

  • Crisis de reputación.

  • Problemas legales.

  • Robo económico.

  • Estafa.

  • Revelación de secretos.

  • Acoso online. 

  
La prevención frente a un posible ciberataque es la mejor herramienta:

  • Actualiza el Software en todas tus dispositivos. Mantén tus equipos actualizados.

  • Utiliza una contraseña diferente para cada servicio o plataforma que utilices.

  • Cierra la sesión en tus dispositivos al terminar de utilizarlos.

  • Utiliza una red segura VPN.

  • Si estás utilizando tu propia red de conexión WIFI, utiliza un cifrado WLAN fuerte.

  • Protege tu actividad bancaria utilizando un dispositivo únicamente para las aplicaciones de banca.

  • No piques ante posibles mensajes fraudulentos que recibas a través de SMS o mail.  

  • No publiques información o contenido que debería ser privado. Cuida la privacidad de tu familia y protege la imagen de tu empresa.  

  • Acciones irresponsables en redes sociales puede traer consecuencias. 

  
Si has sufrido algún ataque a la seguridad de tus dispositivos o contraseñas, o conoces a alguien con problemas, contacta con profesionales y denuncia.