
En la mente de Raúl Almenara
“El motor de cada uno de mis proyectos es la ilusión de materializar mis ideas.”
Cuando lo que hacemos une lo mejor de cada disciplina, los resultados traspasan fronteras y sectores. Hoy hablamos con un claro ejemplo de ello. Nuestro protagonista ha llevado sus obras de arquitectura a portadas de revistas de moda.

Raúl Almenara nació en Córdoba en 1990 y hoy es considerado uno de los diez arquitectos menores de 35 años más influyentes de España. Su formación en Bellas Artes le ha ayudado en todo su camino y ha marcado sus obras de tal forma que él mismo se posiciona entre la hibridación de ambas disciplinas.
A pesar de su corta edad, Almenara acumula un total de 37 proyectos realizados y muchos de ellos han sido reconocidos con premios de arquitectura e incluidos en exposiciones internacionales como Architecture Beyond Now, ANCB de Berlín, Bienal de Venecia, o Madrid ¿Im?posible, entre muchas otras. Además, Raúl Almenara ha llamado la atención de las masas, hasta tal punto que ha sido entrevistado en El País, T-Magazine, ABC, The New York Times..., que lo han considerado una de las jóvenes promesas de la arquitectura, el diseño y el interiorismo actual. Incluso ha sido portada de las revistas del corazón, cultura y moda más conocidas del país, como Hola o Vanity Fair.

Obra de piel sintética para Mioko.
Pero, ¿qué lleva a un arquitecto a ser portada de las revistas más mediáticas? Algo que parecía reservado para las estrellas de rock o las actrices del momento. Raúl tiene la habilidad de emocionar. Almenara es un defensor de la llamada arquitectura sensorial, en la que todas las formas y texturas transmiten atmósferas emocionales, y en la que las líneas trazadas se escapan de lo preestablecido y crean espacios innovadores. Un claro ejemplo es su obra Casa Alento.

Casa Alento.
Casa Alento es uno de los proyectos más famosos de Raúl. La obra fue un encargo del director del Ballet Nacional, Antonio Najarro, y el espacio fue pensado a raíz de los bocetos de su ballet Alento. Los colores imitan los trajes del escenario y la estructura de la casa, los movimientos de los bailarines.

Antonio Najarro en Casa Alento.
Una casa creada en forma de espiral, con curvas que nos transportan al baile y que, como dice Raúl, nos hace entender que en la naturaleza no hay líneas rectas. Almenara traslada el ballet a su casa, utilizando como lenguaje, la arquitectura.
Pero, ¿qué lleva a un arquitecto a buscar transmitir emociones en cada curva? Y, sobre todo, ¿cómo lo consigue? Raúl nos lo cuenta en una entrevista en exclusiva:
Muchos entienden la arquitectura como una técnica para crear y adaptar los espacios, pero, ¿se queda solo en eso?
Hay muchas soluciones técnicas para un problema, pero la más brillante es la que ofrece al usuario un mensaje de belleza y emoción. Esto es la arquitectura: el arte capaz de generar espacios y atmósferas. Acariciar el alma.
Esta manera de generar sensaciones no es arbitraria, detrás hay una intensa investigación para estudiar a fondo estos efectos.
A la hora de proyectar, ¿qué es lo primero que buscas y observas cuando te enfrentas a un espacio?
Para mí, la clave está en conectar distintas disciplinas. Ello me permite crear espacios desinhibidos de las líneas tradicionales preconcebidas.
El proceso comienza analizando el terreno, el entorno, así como las necesidades y gustos del usuario. Es crucial para el arquitecto saber ver, sin dejar que se sobreponga el análisis puramente racional. Con los datos obtenidos, inicio una investigación de conceptos que, a priori, no suele tener contacto con la arquitectura. Música, literatura, geología, mitología… Es ahí donde se concibe el concepto final, el cual nos va a guiar en todo nuestro proceso creativo y constructivo.
¿Cómo se afronta un proyecto en el que te tienes que amoldar a algo ya creado? ¿Resulta más fácil crear desde una hoja en blanco?
No creo en la hoja en blanco. Estamos condicionados de uno u otro modo, siempre. Incluso en un solar en medio de un desierto estaríamos condicionados por circunstancias climatológicas, orografía, materia prima… Una buena arquitectura que apuesta por la sostenibilidad, ha de responder a todos estos condicionantes. Convirtamos los condicionantes en oportunidades.
¿Cuánto dirías que han influido tus estudios en Bellas Artes? ¿Es importante tener influencias de otros campos?
La clave está en el intercambio de información entre disciplinas durante el proceso creativo. En mi caso son las bellas artes, pero también podría ser la música o la medicina… Que nuestro proceso creativo no sea el habitual en la disciplina arquitectónica y mire, a la vez, a otras disciplinas, hace que el resultado también sea distinto. Es un input para generar ideas nuevas.
¿Cuál ha sido tu mayor reto profesional?
Cada uno de mis proyectos es un reto único en el que investigar, afrontar, y descubrir cosas nuevas. El motor de cada uno de ellos es la ilusión de materializar mis ideas.
Un aprendizaje que nos ayude.
Lo auténtico, ser uno mismo, coherente con tus ideas, formas de entender el mundo, ya sea en lo personal y/o profesional lleva al éxito.
Vivir no es solo existir
Sino existir y crear
Saber gozar y sufrir
Y no dormir sin soñar
Descansar es empezar a morir.
Gregorio Marañón.
Raúl nos enseña que una formación transversal nos puede ayudar a crear proyectos que marquen la diferencia, que la creatividad y el arte tienen cabida en cualquier lugar y que, hagamos lo que hagamos, tenemos que lograr transmitir.
Artículo en colaboración con: Raúl Almenara.


