La imagen del profesional post Covid

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Por Georgina Barquin Rotchford, Profesora EAE Business School, de Gestión del cambio cultural en empresas complejas.

En realidad, la imagen del profesional post Covid no debería ser totalmente distinta a la de antes pero ahora, más que nunca se hace necesario hacer hincapié en alimentar y mantener una excelente imagen que, sobre todo, sea coherente con la realidad de cada uno de nosotros.

A través de cómo hacemos las cosas, las decisiones que tomamos, lo que decimos y como lo decimos vamos generando una huella en nuestro entorno y en los demás. Lo queramos o no, tenemos una “marca personal” y ya que la tenemos, es mejor gestionarla a nuestro favor. Sobre todo porque, tanto España como LATAM son culturas relacionales y muchas de las puertas a trabajos y proyectos se abren por recomendaciones y mediante nuestra red de contactos.

 

¡No mates moscas a cañonazos!

Es común que las personas quieran ampliar su abanico de posibilidades y en su perfil de LinkedIn o en su CV pongan una mezcla de cosas por aquello de “no cerrarse puertas”. Esto hace que el perfil sea difuso y genere desconfianza. Es “matar moscas a cañonazos”. Para obtener una imagen limpia, definida, que te diferencie entre un mar de candidatos, será necesario que dejes reflejado que es lo que aportas y cuál es tu punto fuerte. Reflexiona sobre que necesidades o dificultades tiene la empresa que te contrata, que obtiene cuando resuelve esa necesidad y como ayudas tú, desde tu especialidad, a resolver dicha necesidad.

Recuerda que en el mercado laboral actual hay muchísima competencia y que las personas que buscan al candidato ideal deben cribar un sinfín de perfiles. Cuanto más evidente sea tu aportación, más fácil será que te identifiquen como a la persona ideal. Pasarás de “tener un trabajo” a “ser empleable”.

Pero, generar una imagen sólida, no solo es trabajar bien el CV o el perfil de LinkedIn. Para crear una huella positiva indeleble en las personas que te rodean, es necesario que puedan identificarte y confiar en que tú eres la persona a la cual deben acudir ante X situaciones. Para lograr eso, es necesario cuidar aspectos como el tiempo que tardas en responder a emails (irrelevantemente de quien sea la persona que te escribe), la autenticidad que muestras en tus relaciones, disposición a ayudar a otros, temas de conversación y profundidad de las mismas, ilusión por los proyectos en los que trabajas, curiosidad por los demás y el apoyo real que ofreces. Una persona que logra alinear todos estos aspectos generalmente es porque que está en coherencia con sí mismo y, una persona coherente y congruente genera confianza y suele ser atractiva tanto a nivel personal y profesional.