Nicolás Bezek
15/12/2021

La transformación digital: un manual de supervivencia

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La tecnología y la transformación digital están para quedarse, pero eso no nos debe generar miedo. Lo cierto es que algunos son más adeptos que otros a ella, pero seguramente todos en algún momento nos hemos sentido un poco abrumados por el exceso de información y conocimiento y por lo rápido que va evolucionando el panorama. Desde Start Today, nos parece que necesitamos a alguien que nos ayude a entender, digerir y sobre todo gestionar esta nueva era tecnológica. Al final del día la tecnología está aquí para mejorar nuestras vidas. Por suerte, durante el rodaje de Historias que empiezan en EAE, encontramos al candidato perfecto para ayudarnos a navegar todo este mundo. En esta nueva columna, Nicolas Bezek, antiguo alumno de EAE, nos da las claves para entender mejor el entorno tecnológico y poder así trabajar y vivir mejor.

 

La transformación digital: un manual de supervivencia

 

Muchos de los libros de historia de la escuela y de la universidad se dividían los capítulos por siglos, y a veces hasta milenios. ¿Te has preguntado alguna vez cómo serán los libros de historia en el futuro?

Aparte de la discusión sobre el “material” o la plataforma en la que se presentarán, me genera muchísima intriga pensar cómo será recordada nuestra época. No solamente por el hecho de que varios capítulos estarían dedicados a tan solo unas cuantas décadas debido a la gran cantidad de hechos de gran impacto que estas vieron pasar , sino porque estamos siendo parte de grandes cambios y avances a nivel social, laboral, cultural y humano.

El concepto VUCA es un acrónimo que, para muchos, se origina hacia fines de la guerra fría, pero que termina de popularizarse (sobre todo en ambientes académicos y empresariales) comenzando el nuevo milenio.

Con los albores del internet y su popularización, la globalización comenzó a impactar en la interconexión de personas, mercados (de ByS), capitales e ideas, y así se comienza a plasmar también una sensación de “no retorno”. Empezamos a notar que los contextos, las sociedades y las decisiones se empiezan a dar en un momento de carácter:

  • Volátil: el ritmo del cambio es vertiginoso. Todo cambia rápidamente.

  • Incierto (uncertain en inglés): se comienzan a derribar verdades o líderes absolutos, sentimos que las cosas “pueden cambiar”.

  • Complejo: los posibles escenarios se multiplican, dada la gran cantidad de variables que reconocemos, controlando o no, y le damos importancia.

  • Ambiguo: ¿Podemos entender la realidad? Hablando de una o de varias, se vuelve realmente difícil entender bien el camino a seguir.

 

La transformación digital

 

El término transformación digital, se ha vuelto cada vez más popular y esto tiene cierta lógica dado que justamente estamos viviendo el momento en el cual el paradigma que nos “ordena”, nos invita a involucrarnos y fusionar “la tecnología” con nuestra rutina, con nuestros actos cotidianos, sin importar el momento o el lugar donde estamos.

Como nunca antes, la tecnología se corre de su rol de “herramienta” para volverse un aliado, un catalizador para las decisiones o proyectos que enfrentemos.

Lo paradójico es que para que finalmente podamos beneficiarnos y salir bien parados de esta situación como sociedad, la clave no estará en los avances tecnológicos en sí, sino en las personas.

El know-how, los algoritmos y los nuevos avances están al alcance de la mano y podemos aplicarlos… Y cada vez son más las personas que pueden hacerlo. Como nunca antes en la historia, se accede a información, recursos e ideas solo por el hecho de “compartir”.

Los que debemos cambiar el mindset, la manera de ver y procesar las cosas, somos nosotros, los humanos, quienes tendremos que decidir cómo, cuándo y hacia dónde vamos en esta nueva era en la que nos toca (co)existir.

La transformación digital no se mide desde la tecnología en sí o los sistemas que se utilizan, sino de los cambios y estrategias de adaptación a nivel cultural y social a las que debemos enfrentarnos. Será desde la manera en que nos formamos, cómo hacemos negocios, las nuevas empresas en las que trabajamos, hasta los objetivos a los que aspiramos como personas y sociedad.

Son las personas las que debemos comenzar a comprender cuáles son las nuevas “reglas del juego” que están apareciendo, como así también cuáles serán los nuevos desafíos a los que nos tendremos que enfrentar.

 

Los nuevos contextos que nos rodean

 

Estamos viviendo un momento de cambio, donde ya no hay vuelta atrás. Internet ya penetró todas las barreras y se metió en todas las industrias, incluso en la manera en la que las personas nos relacionamos, ya sea para controlar mails, trabajar, utilizar redes sociales, comprar y vender, planificar tareas, incluso controlar nuestra casa sin estar presente o tantas otras cosas..

En el plano de índole económica, la industria basada en “tecnología”, se aprovechó rápidamente de estos avances, potenció y respaldó negocios disruptivos, generando cambios importantes. Aparecieron “nuevas empresas” que reorganizaron todos los rankings de balance y fin de año de las tradicionales revistas de negocios.

¿Alguien se imagina un top 10 de empresas, sin Alphabet(Google), Apple, Meta(Facebook), Amazon, Tesla o Microsoft?

El reciente sacudón que el COVID-19 le produjo al mundo, encontró en la tecnología el primer salvavidas de rescate para volver a (tele)trabajar, consumir espectáculo, comprar por delivery, comunicarnos y hasta organizarnos. Pero también sabemos, que no todos pudieron acceder a este “salvataje”, dado que no todos contamos por igual con los mismos conocimientos ni accesos a este ambiente digital.

Este avance y cambio que se plantea como sociedad es y será de todos. No podemos dejar a los nativos “no digitales” de lado, ni tampoco puede haber un quiebre o separación. Somos todos parte de la misma sociedad. Estados, empresas y hasta instituciones del tercer sector, deben comprometerse para lograr una transformación digital general y asegurando el acceso y la alfabetización digital en todos los niveles sociales.

Actualmente en el ambiente laboral y familiar, encontramos que conviven y trabajan diferentes generaciones. Más allá de sus conocimientos y maneras de gestionar, es determinante la manera y el momento en el que han accedido a la tecnología moderna, y también cómo lo han hecho.

Baby Boomers, Generación X, millennials (Y), una parte de los centennials (Z), y a mediano plazo los pandemials, comparten los mismos escenarios, tomando decisiones y compartiendo responsabilidades y obligaciones. Todos ellos viven y trabajan de manera diferente pero, sobre todo, tienen disímiles maneras de comprometerse con el trabajo y de proyectarse en él. El desafío estará en su convivencia y trabajo coordinado en equipo.

 

Las tendencias multi-sector

 

En este mismo momento del tiempo, de manera interactiva y con bajas barreras de acceso, conviven algunas de las siguientes tendencias y tecnologías disruptivas a nivel multi sector:

  • Big data, Internet de las cosas (IOT) Cloud computing.

    • Generación exponencial de datos en cada dispositivo, conectado a una red cada vez más grande y potente (5G)

  • Ciberseguridad y GDPR.

    • A mayor cantidad de datos personales y sensibles, mayor deberá ser la capacidad de control y de discusión ética para manipular los mismos.

  • Realidad virtual y realidad aumentada 

    • El “metaverso” es solo el comienzo de una nueva época de estímulos y maneras de consumir información y relacionarnos (con marcas y personas)

  • Blockchain, criptomonedas y NFTs

    • Nuevas maneras y fuentes de financiación comienzan a surgir, disputándose el “orden y poder” del mercado a los jugadores clásicos

  • Impresión 3D

    • Nuevos materiales, de mejor calidad y menor coste comienzan a ser posibles soluciones para el desarrollo de herramientas, inmuebles e incluso alimento, entre otros.

  • Computación cuántica 

    • Para muchos, la posible explicación de cómo vamos a hacer para procesar todos estos nuevos datos y dar un paso adelante en cuanto a la capacidad computacional de nuestros dispositivos.

  • Métodos de gestión ágiles y con sprints constantes.

    • Nuevos modelos de gestión plantean trabajo descentralizado para aprovechar economías de escala por nicho y desarrollar MVPs más sólidos y dinámicos (ciclos para diseñar, probar, controlar, iterar más rápidos y cortos.)

 

¿Será una cuestión de habilidades, actitud o ambas?

 

Además de ser cada vez más necesaria una formación técnica, el desarrollo de habilidades digitales será determinante para nuestra capacidad de adaptación en las sociedades y trabajos que se vienen.

Estás no van a desarrollarse solamente en instituciones educativas formales. De hecho, es un tema que está en jaque y el cual abordaremos en otra oportunidad. Existen una serie de capacidades y mecanismos a adquirir, además de la formación técnica, que serán necesarios cualquiera sea el camino por el cual decidamos transitar. Aquí algunas de ellas:

  • Compromiso para liderar y/o trabajar en equipos multiculturales y de manera asíncrona.

    • Los equipos se conformarán por personas de todo el mundo, compartiendo usos y costumbres, culturales y profesionales.

  • Toma de decisión

    • Comprender y tomar decisiones en diversos escenarios y en poco tiempo. El uso y comprensión de datos será determinante para manejar una gran cantidad de variables que interactúan entre sí.

  • Desarrollar un mindset creativo, flexible, resiliente y crítico.

    • A razón del constante cambio, también aparecerán decepciones y frustraciones. Debemos estar preparados para cuestionarnos, pensar en una gran diversidad de alternativas, como así también ser capaces de reponernos y aprender de nuestros errores.

  • Apertura al aprendizaje a las nuevas tecnologías

    • No podemos dejar de formarnos en un mundo que plantea siempre nuevas maneras de hacer las cosas. El 70% de los niñ@s de hasta 12 años, trabajará en empleos que quizás aún ni conocemos.

  • Humanizar los procesos y la tecnología

    • No podemos olvidar la vida y las relaciones Off-line. Debemos potenciar los nuevos desarrollos para que nos hagan la vida mejor a todos, sin olvidar nuestros rasgos característicos de ser humano.

Mientras antes nos demos cuenta de que somos parte de este cambio y que el futuro está en nuestras manos como sociedad, más rápido podremos involucrarnos. Tanto para buscar un impacto en la vida personal, como para aportar al contexto en el cual vivimos. Entonces, invito a que reflexionemos acerca de:

  • Ser consciente del momento, estar abiertos al cambio y a no dejar de aprender. Si lo único que sabemos es que habrá cambios, pues habrá que estar dispuestos a mejorar y capacitarnos cada vez más

  • Las startups y nuevas economías. El cómo hacer las cosas y por qué hacerlas de cierta manera se ha corrido del eje de la verdad absoluta. Los mercados están completamente abiertos a nuevas maneras de hacer negocios con nuevos productos, servicios y sobre todo experiencias.

  • Los dueños son los consumidores y el poder está en su coordinación. Estamos en un momento donde millones de personas pueden coordinarse de manera rápida y concreta. Vamos a un internet con mayor peso, presencia y poder por parte de quienes la utilizamos y estamos en ella.

¿Sabes cuál es mi manual de historia favorito? Internet, que además de contarme qué pasó, me permite escribir el presente y soñar con el mañana.